Moreno Silva, ganadero de “Saltillo”
“LA GANADERIA SE HACE CON BUENOS SEMENTALES Y MUCHO MATADERO”
Hablar de “Saltillo” es hablar de un mito en el mundo de las ganaderías bravas. Es hablar de una estirpe que se remonta al siglo XVIII, cuyos toros sirvieron para endulzar a los toros navarros y para crear nobleza en los “vázquez”. Un hierro del que, luego, procederían los “albaserradas” y los “santacolomas” en las dehesas españolas, y los “Piedras Negras” y “San Mateo” en los campos de México. El actual dueño de la marca, José Joaquín Moreno Silva, estuvo el 22 de febrero en el Club Cocherito para contarnos sobre el pasado, el presente y el futuro de esta ganadería que ha comprado recientemente a sus primos con el ánimo de volver a hacer realidad el sueño de su abuelo, Félix Moreno Ardanuy que fue quien, a principios del siglo XX, unió el apellido Moreno con “Saltillo”.
De la mano del miembro de la Junta cocherista Asier Guezuraga, Moreno Silva, relató cómo había llegado a tomar la decisión de comprarles la ganadería a sus primos, consciente de que “este tipo de negocios deben estar en manos de una sola persona. Cuando en unan ganadería son muchos hermanos y se producen las particiones se va al garete el trabajo de muchos años. Yo lucho porque mis hijos sigan con ello y, por el momento, hay afición”. Reconoció que el anterior hierro que regentó, el “Alonso Moreno”, aun siendo bueno no le gustaba: “Mi idiosincrasia es “saltillo” y por eso me he empecinado en conseguirla y mantenerla. Soy testarudo, como sus toros”.
José Joaquín Moreno Silva recordó los triunfos cosechados en Madrid y también los fiascos porque “este encaste en lo bueno, es lo mejor, pero en lo malo es los más hijoputa”. Las mayores alegrías le llegan del otro lado de los Pirineos pues, casi todo lo que siente Saltillo para lidiar se lidia en Francia, donde ha conseguido numerosos premios. El gran disgusto lo sufrió con una novillada en Madrid donde a sus reses enfrentaron toreros “poco duchos”. “Aquello nos hizo muchos daño pero, como no hay mal que por bien no venga, sirvió para abrirnos el mercado francés. Lo que queda claro es que Madrid te pone en tu sitio en veintitrés minutos”, reconoció el ganadero.
Los toros que pastan en el “Injertal de Miravalles”, en Palma del Rio, entre el Guadalquivir y el Genil, deben tener las cualidades de humillación, transmisión, fijeza y temple y eso se consigue, al decir de Moreno Silva “a base de depurar la ganadería con buenos sementales y con mucho matadero. De 75 vacas puede quedar reseñada una docena. Es una labor ímproba”. Según él es la única manera de conseguir objetivos importantes como la inclusión en los carteles de San Isidro, “aunque luego tengas la presión añadida de que, al ser considerado un ganado duro, lo tienen que lidiar toreros que igual solo llevan dos o tres corridas en su haber y, por tanto, igual no saben sacarles el partido que tienen esos toros”.
Hubo tiempo durante la charla-coloquio para hablar de la situación de la fiesta y de la corriente antitaurina. Moreno Silva no tuvo empacho al afirmar que “muchas veces me dan más miedo los taurinos que los antitaurinos” porque a estos ya sabe como responderles y apuntó que la mejor forma de hacer aficionados es llevar a los niños a ver las dehesas y a participar en los tentaderos: “A mi finca vienen cada año unas mil seiscientas personas, muchas de ellas niños y se quedan maravillados de cómo es aquello. El que no es aficionado, de allí sale aficionado”. En el mismo apartado de defensa de la fiesta brava, el ganadero de “Saltillo” tuvo palabras de elogio para la afición francesa “a la que le emociona cierto tipo de encaste, que tiene claro lo que quiere y que es capaz de premiar con su reconocimiento y de castigar con su indiferencia”.
Al día siguiente del coloquio, podía leerse en la cuenta de Twiter de José Joaquín Moreno Silva: “Grata impresión ayer en Club Cocherito. Seriedad afición en sus socios. Gracias por las atenciones que tuvisteis con SALTILLO”.
Juanjo Romano
Todo se remonta a 1.845 cuando el Marqués de Saltillo adquiere la ganadería de Lesaca. Durante varias décadas los saltillos adquirieron prestigio en las ferias y tras pasar por varias manos, en 2.013 José Joaquín Moreno de Silva compra a sus primos la ganadería, continuando el proceso de exigente y cuidada selección.
La Asociación El Toro de Madrid ha concedido a «Viergado» de Saltillo, el Premio al Mejor Toro 2015.
Le acompañará el cocherista, bibliófilo y escritor taurino José Mª Moreno Bermejo.



